QUIKEANDO

2009 se va, y se va, y se va... Después de 52 semanas, 365 días, 8,760 minutos, o 525,600 segundos (como gusten verlo) se termina este año que ha estado lleno de contrastes. Ha llegado finalmente el 31 de diciembre, ese que cada año nos remite al final del año en curso. Es el 31 de diciembre una fecha que al igual que el 24 del mismo mes, puede llegar a generar sentimientos encontrados. Por un lado la celebración de la proximidad del año que le sigue, acompañado quizá por familiares y amigos, y por otro lado el final de un ciclo, el recuento de los daños o simplemente la esperanza de que el próximo sea mejor...
2009 se va, y con él, muchos de mis recuerdos y mis aspiraciones para el 2010. Hoy, en esta última entrega de Quikeando, donde me han acompañado de manera más personal, les quiero entregar un recuento de lo que ha sido este año para un servidor. Y es que 2009 es de esos años que terminas de forma tan inesperada. Primero con diversas aspiraciones y un futuro que lucía diametralmente opuesto a lo que se vislumbra ahora, y segundo con un final que lejos de parecer desolador, ha sido increíblemente alentador. El 2009 se va y lo despido de la siguiente manera...
(EL ÁRBOL BAOBAB del año: 2.0. Un experimento literario que espero culminar en 2010; acá lo que va de él).
¡Voy con todo!
Terminaba 2008 con un amargo sabor a boca. Las cosas habían sido un tanto complejas para un servidor en el territorio amoroso. Si al inicio de ese 2008 las cosas pintaron bien, a mediados tras una despedida que parecía definitiva de un viejo amor, el calor de este sentimiento se hacía presente en la figura de una niña que me dio esperanza. Un viaje a Chiapas que trajo nuevas amistades, además de reafirmar una de las más importantes en este momento, levantaba el ánimo de ese año. Al regreso a la ciudad, las cosas fueron complicándose y caí un bache del que necesitaba salir. Es por eso que en 2009 me propuse ir con todo, y así lo intenté...
En la escuela las cosas parecían no ayudar, ya que por enésima vez tendría que ver detenidos mis estudios por un semestre. Para los que me conocen, el estar inactivo parecería que me volvería loco y deseaba animarme para que no fuera así. La crisis económica de este año en México me obligó a tomar una pausa, pero jamás me detuvo a continuar con mis anhelos. Estaba inactivo escolarmente, pero necesitaba seguir más vivo que nunca. Kiosko y Concepto Radial me sacaron adelante con nuevos proyectos. Conocí gente nueva y las cosas parecían ir tomando forma para lo que sería el 2010 (curiosamente).
En el plano de las amistades y los asuntos del corazón, las cosas parecían ir tomando un nuevo brío. Hice un nuevo grupo de amigos, además de conocer por vez primera a un primo. Las cosas iban tomando un curso positivo y alentador, o eso es lo que parecía. Parecía porque en los asuntos del corazón, viví un amor fugaz en el que me refugié de muchas cosas que quedaron como cicatriz de los asuntos del 2008. Su nombre me es importante por la huella que dejaría para mí, y que en cierto modo sé que dejé en ella. Su memoria la guardaré con cariño y una sonrisa. Su paso fue relevante en este año.
(LA CRUDA del año: H1N1 versión B. Un relato de ficción que exagera lo que fue la crisis de la Influenza A H1N1 en México).
Días difíciles...
Pese a las dificultades que vislumbraba el inicio del año, las esperanzas seguían muy altas. Mi paso por Concepto Radial fue siendo prometedor con lo que parecía un maravilloso intercambio entre Kiosko (programa de radio cultural que dirigí por tres años) y el Instituto Nacional de Bellas Artes. Además nació otro programa, uno dedicado a la Orquesta Sinfónica Nacional, que fue haciendo que las cosas caminaran con mayor gusto y compromiso. Me sentía activo y útil, sabía que lo que se vendría era importante. Ponía mis ojos en el 2010 y decidí tomar acciones para ello. Los proyectos me hacían sentir útil y vivo...
Pero no todo fue tan fácil en esos días. El constante cuestionamiento sobre si valía o no la pena seguir estudiando en esa institución fue recurrente. La universidad, para los que son del extranjero, es una institución privada que cobra mensualidades bastante altas que se supone son justificadas por todas las ventajas que tiene por encima de otras. Yo creía en eso firmemente y defendía a toda causa mi permanencia en ese lugar. Sin embargo, y como punto importante a destacar, la elección de mi carrera profesional no había sido enteramente mía. Ese asunto hizo que muchas cosas aparecieran en mi cabeza. Además, iba conociendo algo de las entrañas de esa institución que daba muestras de que a pesar de todo, podría ser más de lo mismo a diferencia de esa insistencia en desmarcarse de todos los males que azotan a mi país.
La gota que derramó el vaso en medio de una decepción que se iba haciendo constante, así como a la presión por parte de mi casa, fue cuando en un acto sin ninguna malicia, fui censurado... ¡Censurado! ¡Censurado sin ninguna explicación! Si bien ésta llegó tiempo después, aún recuerdo las palabras de alguien que dirige a miles de estudiantes que se dedicarán (o eso esperan) a la política. "Son cosas a las que no estamos acostumbrados y no sabemos manejar (el asunto político)". Se imaginarán mi cara. Por dentro mis pensamientos decían: ¿Qué? Pero si ustedes dan esa carrera. ¡Por Dios! Y además es mucho dinero el que se les paga.
(CUANDO ME SIENTO... del año: Adicto a twitter. Una entrada que hizo justicia a mi adicción del año).
La gota derramó el vaso y me hizo pasar de los peores días del 2009, sin embargo, lo pasé acompañado de grandiosas amistades que se reforzaron tras esos pesados días. Al final parecía que los cambios iban acercándose poco a poco; sólo era cuestión de abrir un poco los ojos. (Para leer la entrada que dediqué en este blog al suceso, entren a este link).
¡Abre los ojos!
Poco a poco esa gota que se iba derramando me hizo abrir los ojos. Las cosas no eran como las había pensado, y sabía que el sacrificio en mi casa podría no valer la pena. Estaba decepcionado y muy enojado. Había abierto los ojos y me dí cuenta de todos los puntos en contra que había a la inversión que se había estado haciendo. No valía un peso más, y mucho menos, mi tiempo en ese sitio. La única razón por la cual quedarme, había sido mi paso por la estación de radio y las magníficas amistades consolidadas. Todo lo demás me hizo darme cuenta de lo ciego que había estado.
En el plano del corazón, había abandonado a aquella persona que me había ayudado en los primeros meses del año. Estaba confundido y no quería comprometerme y así lo entendió. Nos vimos por última vez en un día donde las horas pasaban con lentitud. Su sonrisa y su fortaleza jamás las olvidé. Fue así que conocí a alguien más, alguien que con su sonrisa me hizo fortalecerme y abrir los ojos. Son de esas personas que pasan por tu vida con una misión en especial. Además, sin querer y en un momento difícil, aquella niña que conocí en 2006 y que cambió mi vida por lo siguientes años, volvió a aparecerse. Nunca hubo cenizas y algo volví a sentir por ella.
(LA IMAGEN del año: Ghost in the machine. Un interesante proyecto artístico que rescata cintas viejas de audio con un poco de creatividad).
Las cosas iban tomando su curso y entonces al abrir los ojos vi un cambio importante. Kiosko, el programa que me había acompañado por cerca de 3 años, debía terminar. A la par pensé en mi salida de Concepto Radial, el lugar que había sido mi refugio por el mismo tiempo. En ese momento sabía que era una decisión importante para poder enfocarme en lo que sabía era mi futuro. Sólo me quedaría con un proyecto relacionado a los festejos de 2010. La noticia causó varios efectos, pero para mí significaba el principio de los cambios; el resultado de ir abriendo los ojos.
Una decisión importante.
La crisis económica siguió en nuestro país, y las cosas continuaron siendo complicadas en mi casa. El siguiente semestre que se acercaba se veía difícil de realizar; quizá una o ninguna materia. El asunto era de nuevo ponerse a pensar si valía la pena seguir detenido. La respuesta estuvo apareciendo mucho tiempo por mi cabeza. La decepción del lugar donde estudiaba seguía aumentando y los costos también. ¿Valía la pena seguir? ¿Era acaso una inversión redituable? ¿Valía la pena? ¿Era como lo vendían? ¿Era tan diferente a las demás ofertas?
Aprendí mucho, y sobre todo, recibí un impulso importante; pero la verdad sea dicha, lo que me hacía quedarme era mi paso por Concepto Radial. Aprendí tanto y me ilusionaba con lo que venía. Quería culminar mis proyectos y despedirme en grande. Quería demostrar en mi casa que el sacrificio valía la pena; que lo haría valer y lo sacaría adelante. Lamentablemente mi decepción fue aumentando y me dí cuenta de que no valía la pena dar un peso más. Ahora mi destino iría a otro lado; un sitio con más historia y mayor grandeza. Un sitio que me daría una segunda oportunidad.
(QUIKEANDO del año: Asfalto Tecnicolor y los blogs hermanos, pt1 y Asfalto Tecnicolor y los blogs hermanos, pt2. Junto a twitter, de lo mejo de este año sin duda fue la gente y blogs que conocí. En este espacio les rendí un agradecimiento a todos los que nos seguían en ese momento).
En los temas del corazón, las cosas fueron un tanto complejas. Hubo esperanza de concretar algo con aquella niña de la sonrisa eterna; lamentablemente hubo cosas que se interpusieron y decidí mejor dejarla. Ahora quería seguir con lo mío, lo demás llegaría por sí solo. Había que tomar decisiones importantes y el año aún no terminaba...
Una nueva esperanza.
La decisión fue importante, no sólo saldría de la que consideré siempre mi casa (Concepto Radial), sino del lugar que me dio un impulso importante. Saldría de esa institución para darme un nuevo giro en la vida y luchar por los sueños que deseaba: Quería concretarlos.
La decisión se hizo, salí de esa institución para luchar e ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de México. El cambio en la carrera sería igual drástico, ahora estudiaría Historia en lugar de Administración de Empresas. Mis sueños quería retomarlos y luchar desde otro sitio para concretarlos. La decisión estaba hecha y daría todo mi esfuerzo por lograrlo.
(SÚBELE A LA MÚSICA del año: Recuento musical del 2009. Un interesante ejercicio que espero ir mejorando cada año).
En los temas del corazón se apareció aquella que me dio luz y esperanza en ese ya lejano 2009. Siempre presente para servirme de apoyo, volví a su lado para seguir creciendo y luchar una vez más juntos. Hoy no me imagino de otra manera. Hoy sé que la amo con todo mi corazón y que lo nuestro, al nunca haber muerto, siempre ha estado más vivo que nunca.
2010 será un año importante, un año en el que deseo y lucharé por concretar. Comenzaré mis estudios en Historia y ahora estaré al lado de ese amor al que he denominado el primero. En 2010 parece que se me presentará una oportunidad laboral (pidan porque así sea), y algún otro proyecto que se podrían ser de provecho.
Sin más, y agradeciendo a todos por haberme acompañado en este 2009, los dejo con este recuento que es más que nada personal, pero que siempre me dará gusto poder compartir con todos y cada uno de ustedes.
(YOUTUBEANDO del año: A Star Wars Tribute. Con esta entrada terminé el especial de mayo dedicado a Star Wars. Un ejercicio que me encantaría repetir el próximo año).
Que 2010 sea un año de éxitos para todos. Sólo no olviden que el éxito viene después del trabajo constante. No se desanimen si vienen golpes, como leyeron aquí, siempre vienen nuevas oportunidades; mañana seguirá amaneciendo como ha pasado en todos los días de este año que se despide.
¡Feliz 2010! ¡Un abrazo de asfalto para todos!
Enrique Figueroa Anaya


07:00
Enrique F. A.
















