01/08/2011

La primera revolución del siglo XXI, pt10

LA CRUDA
ESPECIAL: Festiv@l de Blogs

A partir de hoy, y hasta el 10 de agosto de este año, Asfalto Tecnicolor se une a la iniciativa 'Festival de blogs: México - Ciudadanía, violencia y blogs'. La iniciativa es que por estos diez días varios blogs mexicanos se unan en una temática (muy al estilo del 'Blog Action Day') para sumar voces en común y generar mayor ruido y debate. La iniciativa proviene de 'Global Voices', que se describe a sí mismo, como "una red internacional de bloggers que traducen, reportan y defienden a los blogs y medios ciudadanos de todo el mundo". Por lo pronto, y para ir calentando la semana y media en la que participaremos, la primera entrada...

La revolución de las conciencias.

"No tengan miedo a cambiar, a ser diferentes, a fallar..." - Eduardo Arcos.
A lo largo de nueve entradas en específico, y otras más que pueden checar en este link, me he dedicado a narrar de alguna manera lo que he denominado 'la primera revolución del siglo XXI'. Si bien comencé con el asunto de las filtraciones diplomáticas vía WikiLeaks, he podido contar también cambios tan importantes que sucedieron en Egipto y otras actividades relacionadas como las manifestaciones de diversos tipos en España. Sin embargo, y para ser sincero, mi intención era pronto poder hablar de algo parecido en mi país. Las últimas movilizaciones encabezadas por el poeta Javier Sicilia han servido entonces como la excusa perfecta para abordar este tema en México.

Cierto es que los eventos aquí descritos, de manera muy humilde en este espacio, pareciera que son tan distintos en naturaleza, forma y fin, tanto, que pudiera confundirse como un mero capricho el quererlos agrupar a todos bajo un mismo título. Sin embargo, y para poder aclarar un poco mis sentimientos, he decidido exponer algunos elementos diversos que me han llevado a una reflexión en la que me encuentro hoy día. En gran medida, y con profunda admiración, la última reflexión realizada la he tenido a partir de las palabras valientes y sensatas de un hombre que fue forzado a levantarse en cuerpo y alma. De corazón, les recomiendo que lean o escuchen las palabras que Javier Sicilia dedicó a aquellos que se supone, son nuestros representantes...



Hay muchas opiniones encontradas de lo que ha sido la discusión sobre el movimiento que encabeza Sicilia. Si bien ya han habido otros que le han precedido, cierto es que en esta ocasión el gran valor de Sicilia ha sido darle voz y cara a los caídos y a los dolidos. Sicilia es un hombre, tan común y corriente como nosotros, que decidió lanzarse en contra de lo que él cree que está mal en cuanto a la llamada guerra contra el narco encabezada por el Gobierno Federal de México. Leía por ahí que alguien preguntaba irónicamente: ¿Dónde estuvo Sicilia durante cuatro años y medio en que la inseguridad no tocó su soberanía personal? Contestaba yo: En el mismo lugar donde hemos estado todos los demás que hemos tenido suerte de no ser afectados...

Ya lo he abordado aquí, si bien la campaña del Gobierno Federal para rescatar a ciudad Juárez de la situación en la que se encuentra se llama 'Todos somos Juárez', es evidente que la lejanía y desvinculación que tenemos los unos de los otros evita que este título sea del todo cierto. Es ahí, en ese momento, cuando la movilización de Sicilia cobra la importancia que ha tenido. Nos ha vinculado, de forma muy dolorosa, al dolor de los otros; porque no estamos excentos como probablemente no pensó tampoco el poeta antes de la muerte dolorosa de su hijo.

Una noticia la semana pasada reforzó mi idea de la desvinculación en la que nos encontramos como sociedad mexicana, porque insisto una vez más, es esa misma situación ciudadana la que se refleja en nuestros políticos y no de manera recíproca. La historia, alarmante e ilustrativa, contaba cómo un grupo de amigos simuló el secuestro de una adolescente que buscaba así engañar a su padrastro para sacarle dinero para la fiesta de su novio... No, lamentablemente no es ficción, y no, lamentablemente no ha sido la primera (y seguramente última) vez en la que sucede. ¿Hace falta entonces que exponga mayores motivos para argumentar la desvinculación a la que me refiero? Por si hace falta recuerdo la nota en la que una organización lucraba con la venta de bebés recién nacidos bajo le mentira de contarles a sus mamás que éstos habían muerto.

Si le sumamos a la desvinculación la propia indiferencia que tenemos entre nosotros, tenemos entonces como resultado a un congreso de senadores y diputados que si bien se supone son nuestros representantes, es más bien un conjunto de hombres y mujeres que reflejan el lamentable estado de la gran mayoría de la sociedad mexicana. Los hombres y mujeres de ambas cámaras hicieron evidente esa lejanía frente a los otros hombres y mujeres que habían sido concientes de la misma, si bien por el dolor que vivieron, pero al final concientes de las fallas que han derivado en muertes. ¿O hay que ser unos genios para darse cuenta que diputados y senadores fueron incapaces de crear empatía con sus demandantes? Vamos, si a estos hombres y mujeres difícilmente alguien les increpa algo; vamos, si los intereses entre ciudadanía y legisladores parece que han tomado caminos completamente diferentes...


Abrumado con todos estos pensamientos me encontraba cuando por un instante me di el tiempo de observar la maravillosa obra de arte que dirigiría Stanley Kubrick bajo el nombre de '2001: Una odisea en el espacio'. Si bien pareciera que este tema es ajeno a lo que he estado contando a lo largo de estas entradas, permítanme contarles algo para que observen de alguna manera la forma en la que me he explicado de manera personal estas ya diez largas versiones de 'la primera revolución del siglo XXI'. Sugiero, para no demorarme con la "explicación" de la película de Kubrick, que entren a esta liga. (Si no la han visto y creen que les estoy revelando un spoiler del tamaño de la Tierra, no se apuren, más adelante no revelo nada). Si a la idea de la película le añadimos lo que también está en boca de todos sobre lo que pronosticaban los mayas para 2012 (no el fin del mundo, si no más bien un cambio de conciencia en la humanidad), queda entonces la vía libre para el cierre de mis ideas.

Los cambios tecnológicos a los que nos estamos enfrentando han significado una verdadera revolución en diversos sentidos, uno de ellos y probablemente mi favorito, es el que se relaciona a lo que es evidentemente una desmasificación. Me refiero entonces al hecho de que podría ser que en algunos instantes hemos recuperado la individualidad frente masificación a la que también la propia tecnología parecía impulsarnos. Me explico. Frente al inmenso poderío de los medios de comunciación tradicionales, frente a los gobiernos que han lucrado con la gente como masas que les justifican en el poder y frente a la propia masificación de la vida en donde el que más encaje en esa misma masa más es, la tecnología ha ayudado ahora a reivindicar en estos últimos años al individuo que parecía estar cada día más perdido y que ha vuelto a tener conciencia de sí mismo. Es ahí donde creo está la clave de todo esto, pues de la individualización del individuo pasamos entonces a la vinculación entre los mismos como lo que son, y no como una masa uniforme desvinculada por algo que no sea más que la propia masa.

Si pensamos entonces en todos estos movimientos que se han ido gestando como uno sólo, a partir de los cambios tecnológicos que han permitido entre otras cosas que los individuos vuelvan a ser los protagonistas de la vida, nos encontramos entonces ante una revolución humana que parece que nos llevará a un cambio radical de cómo hemos sido percibidos en los últimos años. Un cambio radical que por mera coincidencia pareciera lograr sintonía con predicciones ancestrales y visiones progresistas de quienes visualizaron y desearon pronto un cambio hacia el interior de cada persona. Es ahí, donde creo entonces de manera muy firme, que la primera revolución del siglo XXI tiene entonces un nuevo nombre en común que debiéramos de analizar con cuidado para que se impulse hacia el resultado que verdaderamente necesitamos.

Por eso, y regresando una vez más a mi país, creo que los cambios que se están gestando deben ser para bien. Debemos como sociedad mexicana abrir muy bien los ojos y sumarnos a la globalización ideológica que se está gestando para beneficio, ahora sí, propio. Porque los movimientos como el de Sicilia, que privilegian al individuo alertándole de lo peligroso de seguir desvinculados e indiferentes, deberían ser llamadas muy fuertes de atención para entender que al final el poder está en uno. Es ahí donde debemos captar el mensaje de Sicilia, porque si bien se está haciendo política, lo que se intenta con ella es humanizarla e individualizarla. Por eso propuestas como este 'Festival de Blogs' en donde se brinda un espacio para que todos los individuos sumemos en favor de una masa que poco a poco se espera ir desmasificando, deberían servir para seguir en la sintonía de lo que sigo viendo de manera tan clara es sin duda 'la primera revolución del siglo XXI'. Probablemente, y para ser más específicos, deje ese nombre para cerrar ya con esta décima entrega y otorgarle el que probablemente sea un nombre más idóneo: 'La revolución de las conciencias'.

Enrique Figueroa Anaya

1 comentarios:

Juan Arellano dijo...

Gracias por tu participación y apoyo Enrique!

Juan Arellano http://arellanojuan.com

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