LA CRUDA
Fue el 6 de diciembre de 2010 cuando empecé en este espacio una serie de artículos que denominé en su momento como 'la primera revolución del siglo XXI'. A lo largo de esas entradas, que en realidad fueron diez más cuando las etiqueté de la misma manera, intenté darle coherencia a mi seguimiento sobre eventos que han marcado su huella de forma clara en este 2011.
El personaje del año de la TIME.
La revista TIME eligió en este año a "los manifestantes" como los personajes del 2011, justamente esos personajes a los que intenté seguir y a quienes traté de entender. ¿Quiénes son estos manifestantes? Al referirse a los manifestantes, la TIME habló sobre aquellos en España, Estados Unidos, Egipto, Túnez y México sólo por mencionar a algunos, que se han levantado con exigencias tan diversas como la libertad, la educación, la seguridad y la economía en países donde hay y no hay democracia. Esas voces, que empezaron poco a poco, encontraron eco en otras más que a la postre se sumarían para lograr los cambios que en algunas de estas naciones se han materializado. Probablemente el caso de Libia haya sido el más violento, ya que a su causa se sumaron fuerzas armadas que ayudaron a terminar con el gobierno de Muammar Gaddafi.
Si bien las causas, y los métodos de lucha también fueron distintos, hay una coincidencia clara en el hecho de que estos movimientos surgieron del hartazgo común que se combinó con una aspiración libertaria de jóvenes, que usando las nuevas tecnologías y sin ánimos de asumirse como líderes visibles, causaron conmoción en países que de alguna u otra manera los habían subestimado. De aquí una de las imágenes más clara, la del personaje anónimo, que inclusive adoptó un grupo que vía online protagonizó otra batalla en la que se pudieron enfrentar de tú a tú con grandes empresas y gobiernos.
Ahora bien, y para ser igualmente claros, es también un hecho que los logros de varios movimientos han sido distintos, por ejemplo, en Medio Oriente se puede hablar del derrocamiento de gobiernos autoritarios, cuando en Occidente, las protestas al darse en países democráticos no dejan claros los objetivos por los que estos movimientos han luchado. Caso evidente el de España, que si bien tomó mucha fuerza, al momento de las elecciones presidenciales quedó al margen por no tener un fin estructurado.
¿Y WikiLeaks? ¿Y Assange?
Otra situación que no hay que olvidar, y de hecho con la que empecé esta serie de artículos, es todo lo sucedido con respecto a Wikileaks. Hoy día Julian Assange, a quien repito no considero un héroe ni mucho menos, sigue enfrentando a la justicia para evitar caer en las redes de los Estados Unidos que han ejercido ya su autoridad frente a su principal informante. El soldado informante Bradley Manning, quien enfrenta un proceso en los Estados Unidos para probablemente ser castigado con cadena perpetua, es una de las claves dentro del proceso contra Assange y WikiLeaks; proceso que hay que recordar, ha exprimido ya las arcas del proyecto de Assange, en lo que hay que ser ciegos para no darse cuenta de que fue una de las censuras mejor orquestadas desde el país que se ha caracterizado por defender siempre la libertad.
Además cabe recordar que muchos diarios de varias partes del planeta empezaron a desconocer a Assange, por lo que la censura si bien pudo provenir directamente de los Estados Unidos, es clara que fue apoyada por varios medios de renombre que poco a poco enterraron la información escandalosa (insisto, sobre todo la de Afghanistán) por la que los Estados Unidos deberían responder y no "hacerse los locos" como hoy día sucede.
La situación en México.
En México el asunto no es menor. Si bien ha habido un aumento de movimientos ciudadanos como el de Sicilia, Wallace o Martí, para la mayoría de las personas en el país siguen sin ser de relevancia y sin llamar la atención como sucedió en Egipto, Túnez o España. De alguna manera, cada quien por su cuenta, los movimientos se han quedado en la exigencia simbólica. Esperemos que todo vaya encaminado el próximo año hacia el proceso electoral de julio; lamentablemente en este sexenio jamás se permitió la autocrítica ni mucho menos el cambio de rumbo.
Lo que espero que suceda en 2012.
¿Qué nos espera? Nos espera un año muy emocionante, en el que si la misma fuerza de los ciudadanos empuja a sus respectivos países a los cambios que los mismos tiempos han ido marcando, probablemente nos encontremos frente a esa ansiada revolución de las conciencias que pareciera más cercana a lo que los mayas predijeron (que a la tontería grande del fin del mundo).
Los hechos son claros, en este 2011 los grandes poderes se percataron de que al final no es tan fácil de controlar al individuo; por lo que que por más poderosos que sean ya no será fácil controlarlos. La clave de todo este asunto será que el individuo, es decir todos y cada uno de nosotros, asumamos ese reto y entendamos la importancia de nuestro papel en esta época que será clave para las generaciones que vienen.
PD: Me encontré con una interesante entrevista al investigador Daniel Estulin sobre un libro que publicó sobre Assange. La entrevista y todo lo que menciona es polémico, pero, siempre es bueno tener varios puntos de vista. ¿Ustedes qué opinan?
Enrique Figueroa Anaya
005 Famsa.com
Hace 59 minutos


07:00
Enrique F. A.



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